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27.8.08

Estación Polar Cebra


El fin de la Guerra Fría fue para los guionistas de Hollywood una calamidad de la que todavía no han podido recuperarse del todo. La mafia rusa, el terrorismo islámico o los narcotraficantes más o menos colombianos no lograron igualar la magnificencia del imperio soviético, un enemigo tan poderoso como cinematográfico.

Estación Polar Cebra es una obra de la Guerra Fría tardía (1968), los rusos ya no son monstruos que devoran bebes sino gente con una ideología sin duda discutible pero con quien se puede negociar y cuyos códigos no difieren mucho de los del mundo libre. La escena final, que no voy a develar para que vayan masivamente a alquilar el DVD, es paradigmática en ese sentido.

John Sturges, director de Los siete magníficos y La gran evasión, se divierte con entusiasmo en este monumento al Cine de Super Acción , en donde no falta nada: un submarino nuclear navegando peligrosamente entre hielos en aguas profundas, marinos serios mirando un mapa o como quiera que eso se llame, diálogos filosos, heroes, traidores, falsos científicos, paracaidistas, información vital oculta en algún lado y rusos, muchos rusos.

Brillan Rock Hudson y el gran Patrick McGoohan, que interpreta a una especie de Bond sicótico. Ernest Borgnine es un ruso tan improbable como el beduino de Anthony Quinn en Laurence de Arabia.

La edición en DVD tiene la elegancia de incluir el mismo entreacto que ofrecían las salas cuando se proyectó la película (en la época en que el amigo cinefrick y yo ibamos al cine Rosedal en pantalones cortos y los padres de perez todavía no se conocían).

A alquilar imperiosamente.

26.8.08

Mercado de valores

Antes de su estreno a todas las películas la precede su fama. Mientras mayor sea su fama, incluso cuando sea una mala fama, más son las posibilidades de que la película valga los $20 de una entrada de cine.

La Mujer sin Cabeza, la tercera película de Lucrecia Martel, venía precedida de mucha y muy variada fama. Además de todo el beneficio de la duda que se merece la responsable de películas como La Ciénaga o La Niña Santa, cobraron una inusitada notoriedad los abucheos (después parcialmente desmentidos) durante la proyección en Cannes. Quizás la costumbre de amplificar cualquier pequeño suceso nacional durante los festivales Clase A le haya jugado una mala pasada. Los mismos abucheos, por otro lado, parecieron generar una especie de enfrentamiento entre los que apoyan la película (casi toda la crítica local, crítica norteamericana si no me equivoco) y los 3 o 4 italianos que bostezaron en Cannes.

Todavía no es seguro que los italianos se hayan enterado de la reivindicación local de La Mujer sin Cabeza, pero el día del estreno en Argentina las críticas la apoyaron masivamente, y entonces, como a veces pasa, estuve de acuerdo con todos.

La película, de una anécdota simple, es muy compleja y merece más el sesudo análisis de los especialistas que mi torpe reflexión, de la que, para alegría de Rinconete, me voy a abstener. Solamente podría decir, volviendo a la duda de un post anterior, que hay aquí, sin dudas, valor cinematográfico, y a granel. Es justo decir también que probablemente sea aquella complejidad, y sus consiguientes análisis profundos, en parte, los que no ayudaron a que la película tenga un público más nutrido durante su primer fin de semana, y que hoy esté haciendo equilibrio en la cuerda floja de muchas salas.

14.8.08

La re-re-re

En medio de la clásica catarata de estrenos de cada fin de vacaciones de invierno, que se extiende a lo largo de la que se conoce como TBC (o Temporada Baja del Cine, para no confundirla con un afamado hotel alojamiento de la zona oeste) desde estos días hasta la época de navidades, cuando se da inicio a otra temporada, más alta en tickets aunque no siempre en calidad, en medio de los siete estrenos de hoy, decía, oscura y elegante se hace un lugar a los sablazos nuestra Election 2.

De nuestra parte, no hay mucho más para decir de lo que ya dijo un inflamado Rinconete, presidente del Club de Fans de Johnnie To Sucursal Chacarita, en ocasión del estreno de Election 1.

Recomendamos, para los desconfiados que prefieran juicios más objetivos, la crítica de Diego Brodersen en Otroscines, la de Diego Batlle en La Nación, y la de Diego Lerer en Clarín. En Página/12 no tienen ningún Diego, así que se la pidieron a Horacio Bernades, que también escribió una muy buena crítica.

7.8.08

Vaticine

Pronósticos cinematográficos para los estrenos de hoy jueves 7 de agosto:

La Otra Bolena. Un caso típico de de esquizofrenia cinematográfica, esta película intentará sin mucho éxito atraer al público mayor de 60 años, proclives al cine de arte entendido como el cine con mucho decorados y vestidos largos, y también al público masivo que debería ir al cine solamente para confirmar que Scarlett Johansonn y Natalie Portman no se dan un beso de lengua, más interesados en lo que hay debajo de los largos vestidos y en sus escotes generosos. Este sub-sub género, con más fracasos que éxitos en su haber (el Mercader de Venecia con Pacino puede ser su último referente comercialmente feliz), logrará que la gente mayor, alertada por las críticas entre tibias y frías de hoy, desconfíe de su qualité, y que el gran público, en general receloso de los peinados con rodete y peineta, finalmente opte por una de las 27 películas descaradamente comerciales que se estrenan para esta época. Bolena no será sí misma ni será la otra: 19.000 espectadores en su primer fin de semana, con 25 copias, la conducirán hacia un final casi digno de 80.000.

La Isla de Nim. Aparentemente la gente de programación de UIP notó con preocupación que algunas salas no habían logrado ser ocupadas ni por Kung Fu Panda ni por La Momia, entonces mandaron a pedir que les hicieran en 18 minutos este claro budín de pan cinematográfico como para tener producto hasta en el proyector super 8 de mi tía Lita. Si mi auténtica bola de cristal Berlingheri no me falla, y si hay algo de justicia en este mundo, serán cuatro días que no pasarán a la historia de la estadistica de la industria del cine: 15.000 personas con 18 copias y a otra cosa.

Tripulación Dave. La deseperación de los cráneos de Hollywood vuelve a poner a prueba todos los límites de lo verosímil. El inexplicable Eddie Murphy, harto ya de hacer de 17 personajes dferentes, opta ahora por que 17 personajes hagan de él mismo (aunque aparentemente esos 17 personajes estarían interpretados también por Eddie Murphy, todo lo cual puede sonar ridículo o producir una nueva teoría filosófica). Eddie Murphy es en realidad...una nave espacial (en una inesperada parábola aquí Eddie nos hace pensar que en los departamentos de diseño industrial de ese planeta recóndito hay una crisis de genio similar a la de los grandes estudios americanos). 28 copias que podrían haber tenido un destino más noble van a freirle el seso a 35.000 argentinos durante los próximos cuatro días, lo que se dice casi un éxito.

Gaviotas Blindadas. Un documental nacional sobre el ERP y el PRT que estrena una tercera parte debe ser en sí mismo todo un éxito comercial, aún cuando algún descorazonado se aferre a la fría estadística y diga que las 17 personas que van a entrar al Tita Merello a guarecerse del frío este fin de semana no hubieran sido consideradas un éxito en los buenos viejos tiempos del cine argentino.

25.7.08

Ciclo de cine 791

Lo confieso, soy un fanático de Konex. Aclaro que mi fanatismo no exige regularidad, pero se manifiesta cada vez que voy. Me gustan los espectáculos que vi, me gusta el lugar, la luz, la cerveza que tomo en el bar e incluso aprendí a tolerar la extraña escalera diseñada por una de nuestras glorias nacionales. Es más, fuí a ver Sucio, una obra de teatro que recomiendo, solo porque estaba convencido de que la pasaban en la Ciudad Cultural.

Hace unos días, nuestros amigos de Brío nos invitaron a organizar un ciclo de cine justamente en ese espacio. Con el habitual despliegue de imaginación que caracteriza a nuestras empresas, armamos un grupo de trabajo y junto a nuestras respectivas gerencias de marketing, ayudados por consultores especializados, lingüistas, semiólogos, sociólogos sociales y un montón de tipos que saben un montón, bautizamos el ciclo como Cine Bajo Techo.

Se presentará todos los sábados y domingos, entre el 26 de julio y el 10 de agosto (día del cumpleaños de mi hija, quien se olvide el regalo será ajusticiado sin miramientos en la escalera de Clorindo), películas dirigidas por Stuart Gordon, Eric Khoo, Tsai Ming-liang, Johnnie To, y Jafar Panahi. Como cierre se proyectará en carácter de preestreno planetario Climas, del turco Nuri Blige Ceylan.

Programación

Sábado 26 de julio, 17 hs: EDMOND de Stuart Gordon.
Domingo 27 de julio, 16 hs: BE WITH ME de Eric Khoo.
Sábado 2 de agosto, 17 hs: LA NUBE ERRANTE de Tsai Ming-liang.
Domingo 3 de agosto, 16 hs: AYER OTRA VEZ de Johnnie To.
Sábado 9 de agosto, 17 hs: OFFSIDE de Jafar Panahi.
Domingo 10 de agosto, 16 hs: CLIMAS de Nuri Bilge Ceylan (preestreno planetario).


Ciudad Cultural Konex (Sarmiento 3131, Sala B). Informes al 4864-3200. Entradas: 12 pesos (anticipadas: 10 pesos).


Super Promo: Toda persona que venga de parte de 791cine y que abone su entrada con un billete de 20 pesos recibirá 8 pesos de vuelto.

23.7.08

¿Donde está Claude?

-Il serait normal que les assassins signalent les crimes. Après tout, ils sont les premiers informés. (Sería normal que los asesinos señalen los crimenes. Despues de todo, son los primeros informados).

L.Ventura (Comisario Gallien/Ciudadano bajo vigilancia)


Claude Miller es un gran director francés que se ha ganado su merecida parcela en el paraiso cinematográfico con la extraordinaria Ciudadano bajo vigilancia. Un policial seco y sombrío, en la mejor tradición del polar francés, con Michel Serrault y Lino Ventura como personajes casi excluyentes y una Romy Schneider tan despiadada como luminosa. La historia transcurre de noche, durante el interrogatorio de un acomodado escribano de provincia acusado de asesinar a una nena e interpretado por Serrault, llevado a cabo por el comisario interpretado por Ventura.

Con los diálogos afiladísimos de Michel Audiard (padre de Jacques y una especie de monumento del cine francés), con unas interpretaciones perfectas y unos recursos limitadísimos (un escritorio, dos sillas, un smoking y algo de lluvia) Miller logra sin duda la mejor película de su carrera.

Años después esta película dió lugar a un bochornoso remake norteamericano con Morgan Freeman, Gene Hackman y Puerto Rico que logró la proeza de ser olvidado aún antes de estrenarse.

De Claude Miller se acaba de estrenar Un secreto, película que solo tiene en común con Ciudadano bajo vigilancia al director. Ahi donde Miller encontraba el tono justo, inquietante, que sobrevolaba el horror sin pretender descifrarlo, la nueva película explica, pontifica y busca obstinadamente que sepamos, sin la molesta presencia de la duda. Pareciera que el director, hipnotizado por la belleza de Cécile de France y la excesiva perfección de los decorados y del vestuario, haya descreído de la historia al punto de volverse solemne.

Pese al talento de la siempre excelente Julie Depardieu y de Mathieu Amalric (que es una especie de sellito IVES del cine qualité France) es difícil olvidar la acartonada presencia de Patrick Bruel, que opta por poner cara de secreto, atormentado frente a la posibilidad de que algún espectador no vislumbre la terrible angustia que lo corroe.

Quiero aclarar que, al menos en mi caso, la vislumbré bastante.

19.7.08

Encanto

Cuando mi hija cumplió 4 o 5 años le comenté a un amigo que esa era una edad fabulosa, tal vez la mejor. Mi amigo me contestó con una sonrisa que hacía 4 o 5 años que le repetía lo mismo, en cada nuevo cumpleaños.

Algo parecido me pasa con Pixar. Salvo alguna rarísima excepción que ni siquiera recuerdo, cada nueva película del gang de John Lasseter me parece la mejor. WALL-E no es una excepción a la regla.

En los increíbles primeros 45 minutos, que demuestran un dominio absoluto de la animación además de un costado crepuscular bastante novedoso, el director logra el milagro de conmovernos con solo dos máquinas y una cucaracha. El romance entre el robot (una especie de lavarropas oxidado) y su bella enamorada (con elegantísimos contornos Apple), que prescinde del diálogo y se alimenta de la pasión de uno y la aparente indolencia de la otra, pesca en dos de las mejores tradiciones cinematográficas, la del cine mudo y la de la comedia romántica. Es clara también la referencia a E.T. aunque, por suerte para nosotros, sin la carga de moralina bienpensante que tantas veces tiñe la obra de Spielberg.

La segunda parte, en donde nuestro heroe-lavarropas conoce el mundo de su adorada Mac, es un poco más banal (aunque admito que ese sea un adjetivo abusivo para una producción de Pixar). La animación sucia de la tierra devastada deja lugar al brillo de la nave futurista, a la aparición de los humanos y sobre todo, del diálogo.

Y eso tiene otras externalidades, como dice mi suegro que es economista.




Más solo que Cobos en el Día del Amigo. (Ya sé, no tiene nada que ver con el tema, pero saliendo del cine leí la frase en unos afiches y confieso que me alegró aún más la noche).